Envejecientes son más proclives a suicidarse

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SANTO DOMINGO/ DIARIO DE SALUD.-- Las personas de 65 años en adelante son las más proclives a suicidarse, seguidas de aquellas en plena edad productiva y en tercer lugar niños y adolescentes.


Las cifras recopiladas por las autoridades en el primer semestre del año indican que 29 personas de 65 años o más se han suicidado, y 28 con edades entre 30 y 34 años.


Sin embargo, también preocupa la incidencia de esta problemática en la niñez y adolescencia, pues durante ese período se quitaron la vida 26 personas con edades entre 10 y 19 años.


De 45 a 49 años se han suicidado 26 personas, y con 24 per cápita están los rangos de edades de 20 a 24, 35 a 39 y 40 a 44.


En el primer semestre de este año 269 personas se han suicidado, una frecuencia que se ha mantenido constante en el último decenio, con un total de 5,664 fallecidos por esa causa y a razón de tres cada dos días.


De los suicidios registrados en los primeros seis meses del año, 36 fueron en enero, 43 en febrero, 35 en marzo, 48 en abril, 51 en mayo y 56 en junio, con un total de 231 del sexo masculino y 38 del sexo femenino.


Desde 2007 a 2016 la cantidad de suicidios por año nunca ha bajado de 500, según datos aportados por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), incluso alcanzando cantidades topes de 638 y 637 en 2012 y 2011, respectivamente.


Ante esta realidad, la Sociedad Dominicana de Psiquiatría (SDP) propone crear un Plan Nacional de Prevención de los Suicidios y establecer una línea telefónica de auxilio libre de cargos, donde los potenciales suicidas reciban orientación sobre esa problemática, la que se llamaría “Línea de vida”.


Propuestas


Esas y otras recomendaciones son expuestas en un documento divulgado por el gremio con ocasión de conmemorarse ayer domingo el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una iniciativa impulsada desde el año 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud (OMS).


“La mayoría de las personas que hablan de quitarse la vida no quieren morir, lo que quieren es ayuda, es un llamado de auxilio”, precisó Julio Chestaro, presidente de la SDP, quien considera necesario romper con el estigma, mitos y tabúes en torno a la atención en salud mental, a fin de erradicar la creencia de que “solo el que está loco acude al psiquiatra o psicólogo”.


Sugirió campañas de educación para eliminar creencias tan arraigadas como aquella de que quien dice que pretende suicidarse no lo hace o que en la mayoría de los casos la intención es manipular, especialmente cuando se trata de niños y adolescentes.


El profesional de la psiquiatría estima que los suicidios son prevenibles con un tratamiento eficaz y oportuno, pues conoce personas que han intentado quitarse la vida y cinco o diez años después de una intervención facultativa llevan una vida plena y satisfactoria.


“El suicidio no es una solución, pero los trastornos mentales, especialmente la depresión, llevan a las personas a pensar que es su única opción”, añadió.


Dijo que cuando se le habla y presta atención a una persona con ideas suicidas, lo agradece porque tuvo la oportunidad de desahogarse.


Otras propuestas del gremio son establecer servicios de salud mental en todos los centros médicos de la red pública y que exista disponibilidad de camas para internar a quienes procuran asistencia con esa condición, así como una mayor inversión presupuestaria en esa área.


También capacitar al personal médico no especializado en la evaluación de los principales trastornos mentales relacionados con las conductas suicidas, así como crear un sistema de apoyo para quienes lo han intentado y son regresados a sus comunidades.


Chestaro indicó que todos los sectores de la sociedad, incluyendo los medios de comunicación, deben involucrarse en la atención de esta problemática, ya que no es una responsabilidad única del Estado.


“Nosotros queremos que República Dominicana sea uno de los 28 países donde según la OMS se aplica un Plan Nacional de Prevención de los Suicidios”, dijo Chestaro, quien exhortó además a limitar el acceso a los instrumentos usados en los métodos más frecuentes para el suicidio: ahorcamiento, envenenamiento y armas de fuego.


Lamentó que cualquier persona tenga acceso fácilmente a un arma de fuego con tan solo tener dinero para comprarla o a diferentes venenos y pesticidas usados para quitarse la vida.


El presidente de la SDP afirma que las familias tienen una gran responsabilidad también en este aspecto, al referir casos de niños y adolescentes que se han suicidado con armas de sus padres. “El que tiene un arma de fuego en su casa también debe tener una caja de seguridad para limitar el acceso”, agregó.


Recordó que algunos padres han perdido de vista también que el alcohol, aunque legal, es una droga tan letal como cualquier otra, y muchas veces son los adultos quienes inducen a niños y adolescentes a consumirlo a temprana edad, principalmente a los varones, porque al hacerlo demuestran que son “muy machos”.


LOS SUICIDOS SON UNA REALIDAD DEVASTADORA


El director general de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, Ángel Almánzar, dijo que el suicido es una realidad tan devastadora que cada 40 segundos ocurre uno en el mundo. Considera vital identificar los síntomas de alarma, especialmente la depresión, pues hay una relación estrecha entre este trastorno mental y los suicidios. “Si una persona expresa alguna intención de suicidarse, de inmediato hay que actuar para disuadirla.


Todo intento de suicidio refleja un sufrimiento y es nuestro deber tomarlo en serio”, indicó. Almánzar destacó los esfuerzos del Ministerio de Salud Pública para mejorar la atención en salud mental con la apertura de las Unidades de Intervención en Crisis (UIC) y áreas específicas para brindar esos servicios en la mayoría de los hospitales.


Exhortó a la población a no estigmatizar ni burlarse de una persona con ideas suicidas.

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