Las divisiones republicanas obligan a retrasar el reemplazo sanitario

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WASHINGTON, AGENCIA EFE.-  Los republicanos en el Senado de EE.UU. se vieron hoy obligados por sus divisiones internas a retrasar la polémica ley que debería reemplazar la reforma sanitaria del expresidente Barack Obama y que podría dejar a más de 20 millones de estadounidenses sin seguro médico.


El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, tuvo que retrasar la fecha de inicio del debate legislativo que permita la aprobación de una ley que reemplace el llamado Obamacare hasta después del festivo del 4 de julio, Día de la Independencia.


El presidente estadounidense, Donald Trump, ganó las elecciones con la promesa de revocar y reemplazar el plan sanitario ratificado en 2010 por Obama, y hoy se mostró optimista sobre esa posibilidad pese a la fractura en el partido republicano sobre el proyecto.


"Vamos a hablar y vamos a ver lo que podemos hacer. Estamos muy cerca", aseguró Trump durante un encuentro en la Casa Blanca con todos los senadores republicanos, poco después de que McConnell anunciara el retraso de la votación.


"Esto será genial si podemos conseguirlo. Y si no podemos, será algo que no nos va a gustar, y no pasa nada", añadió Trump.


McConnell aseguró poco antes en una rueda de prensa que queda negociación por hacer para que una mayoría de senadores republicanos "se sientan cómodos" con la reforma, y aseguró que no espera la participación de los demócratas porque "no están interesados".


Asimismo, el líder republicano en el Senado aseguró que Trump está "muy involucrado" en las negociaciones para que los conservadores consigan finalmente un acuerdo que permita la aprobación de la nueva ley sanitaria.


Una fuente del Senado aseguró hoy a la cadena CNN que la posibilidad de aprobar una reforma sanitaria, que debe ser consensuada con la Cámara de Representantes y cuenta con apoyos exclusivamente republicanos, "está pendiente de un hilo".


El principal escollo para los republicanos llegó este lunes cuando la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO), un organismo independiente dentro del Legislativo, declaró que 22 millones de personas perderán su cobertura médica antes de 2026.


La senadora republicana Susan Collins fue una de las primeras en salirse de la disciplina de su partido y aseguró que deben trabajar con los demócratas porque los datos de la CBO muestran que el proyecto de ley no "arreglará" el sistema sanitario estadounidense.


El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, uno de los cerebros detrás del proyecto de ley, restó importancia a la caída estimada del número de asegurados, que hoy ronda el 90 % por primera vez en la historia estadounidense, porque es algo a lo que esas personas optarán voluntariamente.


"Lo que la CBO está diciendo básicamente es que si no vas a forzar a la gente a comprar (seguro) Obamacare, si no les vas a forzar a comprar algo que no quieren, entonces no lo comprarán", aseguró Ryan en una entrevista con Fox News.


El proyecto de ley del Senado, que Trump quiere que llegue a su escritorio para ratificarlo lo antes posible, elimina fondos al Medicaid (seguro médico a los más pobres), permite negar coberturas por afecciones preexistentes y penaliza a aquellos sin seguros negándoles 6 meses de cobertura una vez vuelvan a obtener cobertura médica.


El llamado Obamacare obliga a las personas a contratar seguros médicos privados so pena de multa para reducir el coste de las pólizas y aumentar las coberturas a los más pobres, a los menores de 26 años y a las personas con afecciones previas.


McConnell, que esperaba poder empezar a debatir el proyecto esta semana, deberá ahora esforzarse por conseguir apoyos a la propuesta, que actualmente se limitan a unos 35 de los 52 escaños conservadores.


Los demócratas volvieron a calificar hoy el plan como un recorte de impuestos para los ingresos superiores a los 875.000 dólares anuales, que verán eliminados ciertos impuestos, a cargo de millones de estadounidenses que perderán sus coberturas.


El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, presidió una protesta en las escalinatas del Capitolio, en la que los legisladores sostenían fotos de personas que perderían coberturas médicas vitales si se aprobara la reforma sanitaria de Trump.


Schumer aseguró que "personas de verdad" se verán afectadas por un cambio en el sistema sanitario que "arrebatará la sanidad a muchas personas", especialmente con los fuertes recortes al Medicaid. EFE

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