“La sociedad está enferma de ignorancia y prejuicios”

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Chestaro deploró que la salud mental no sea cubierta por la Seguridad Social. 


Dr. Julio Chestaro

Presidente de sociedad dominicana de psiquiatría

Chestaro relaciona la violencia con la desigualdad social y la falta de un sistema de consecuencias eficaz


Por Giorgi Salvador Almonte
Fuente: 
El Caribe


SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.-- El presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría considera que los niveles de violencia que experimenta el país son producto de la desprotección y desigualdad social, así como de las carencias de educación y estabilidad laboral que sufre la mayoría de los dominicanos. Para el doctor Julio Chestaro, vivimos en un país carente de justicia social donde no existe un pago de consecuencias eficaz que alentado por la impunidad exacerba los niveles de intolerancia.


Cada vez más los dominicanos están recurriendo a la violencia para dirimir sus conflictos. ¿Qué factores influyen en este comportamiento?


La violencia no es un tema nuevo en la historia de la humanidad, ha sido vista desde diferentes puntos y tratada de explicar desde aspectos antropológicos, sociológicos y psicológicos, incluso, desde el punto de vista biológico, se pueden explicar conductas violentas relacionadas con la criminalidad en los individuos. En la actualidad estamos haciendo de la violencia un recurso de uso inmediato, es decir, la primera opción que tenemos a la mano, como si la violencia estuviera dentro de nuestro sistema de valores. Se podría decir que esta es una sociedad violenta, y que esto se debe a los niveles de intolerancia que produce una sociedad desprovista de seguridad social e individual, carente de educación y de oportunidades, carente de programas laborales estables, una calidad de vida cada vez mas deteriorada, una notable desigualdad social, carencia de justicia social y colectiva. Convivimos en una sociedad donde no existe un sistema de pago de consecuencias eficaz, sumándose la impunidad y la complicidad en lo referente a los aspectos legales. Otro factor es que culturalmente hemos vivido en una sociedad agresiva donde el machismo sigue siendo la forma de pensar del colectivo, se nos cría con esta idea y la llevamos de generación en generación. Al día de hoy aun le pedimos a una mujer que aguante a su pareja porque lo único malo que tiene es que toma alcohol o que tiene mujeres, pero la mantiene.


¿Podría decirse que la sociedad dominicana está enferma?


Debemos trabajar la salud mental en todos los renglones del ser humano, para así evitar que seamos una sociedad emocionalmente enferma. Somos una sociedad emocionalmente, afectivamente y espiritualmente desadaptada. Una sociedad enferma de ignorancia, prejuicios y ansiedad.


¿Cuáles factores pueden desencadenar en el asesinato de cuatro personas por la ocupación de un parqueo o por colocar basura frente a una casa como ocurrió recientemente?


La violencia desde cualquier aspecto, está sustentada por una ideología que es llevada a cabo por un individuo que ha interiorizado la violencia como respuesta justificada de sus actos. Al parecer, somos un pueblo que no sabe y desconoce cómo manejar sus conflictos. Tenemos poca tolerancia a la frustración, un sistema de consecuencias defectuoso, poco control de nuestros impulsos, poca capacidad de empatía, de dialogar y resolver problemas.


Un tema preocupante es el aumento de los suicidios en niños y jóvenes. ¿Qué está ocurriendo?


El suicidio es un fenómeno mundial, y se presenta casi a cualquier edad, cada año casi un millón de personas se quita la vida, lo que representa aproximadamente un suicidio cada 40 segundos. El suicidio en niños y adolescentes es multifactorial: familias disfuncionales, pobres elementos protectores, enfermedad mental, abuso de sustancias, estresores agudos y crónicos, bajo nivel del control de los impulsos, bajo nivel de tolerancia a las frustraciones. También hay que tener pendiente los antecedentes familiares. Hoy más que nunca tenemos unos jóvenes que, por decisión propia o por actos cometidos por alguien mayor, ven su adolescencia interrumpida. Tenemos que enfrentar temas tan espinosos como el abuso sexual y físico en los niños-niñas y adolescentes y los embarazos adolescentes. Tristemente tenemos una población que está saltando de la niñez a la adultez sin tener la preparación física ni emocional.


Varios teóricos aseguran que la difusión de informaciones relacionadas con suicidios y feminicidios en los medios de comunicación producen una especie de efecto contagio. ¿Qué hay de cierto en ello?


Existen sobrados estudios que han arrojado la influencia de los medios de comunicación en cualquier comportamiento del individuo, ya sea en la comida, la forma de vestir. Hasta ahora las evidencias en este tipo de comportamiento solo está relacionado en los grupos más vulnerables y frágiles. Si un paciente experimenta o padece de cualquier condición mental o conductual hay que alejarlo de ciertas actividades, ya sean recreativas o de ocio, que no sean favorables al comportamiento que tiene que asumir. Imágenes tan fuertes en los medios de comunicación, en ocasiones van haciendo que la población sea indolente o indiferente. No creo que alguien que nunca ha tenido ideas suicidas va a tenerlas porque lo vea en una película o en un noticiero, pero si esta persona tiene una depresión y ya tiene ideas de suicidio, los reportes en los medios podrían incentivar el intento de suicidio, incluso hasta imitando el método del reportaje. En Estados Unidos a raíz de la cobertura del suicidio del comediante Robin Williams, la frecuencia de suicidios por ahorcamiento aumentó.


La salud mental es prácticamente incosteable en el país. ¿Por qué las ARS no la cubren?


La cobertura es muy poca y no es válida en todos los planes. En primer lugar, las enfermedades mentales son por lo regular de evolución crónica y de tratamientos largos, costosos y con múltiples fármacos. Eso “perjudica” los intereses económicos de las aseguradoras. A menudo, los síntomas varían mucho entre un paciente y otro, aun teniendo un mismo diagnóstico, punto que diferencia las enfermedades como hipertensión o diabetes, donde hay planes de manejo, previamente consensuados. En ocasiones no se entiende que el suicidio es producto de una enfermedad mental, que la adicción a sustancias psicoactivas es una enfermedad mental y no son cubiertas por ningún plan de ARS.


En el país se valida socialmente la pela para “disciplinar” a los niños. ¿Cómo repercute esto en la vida adulta?


La violencia va a generar más violencia. Si nosotros le hablamos correctamente y cuando tenemos que aplicar algún castigo lo hacemos con un método proporcional a lo que han hecho, los niños entienden. El amor se da con firmeza. En cada hogar debe existir un buen sistema de pago de consecuencias unido a buenos y fértiles canales de comunicación. Los padres deben ejercer su autoridad, pero esto no les da luz verde para que sean autoritarios. Los padres deben guiar al niño en todo el proceso de crecimiento, ya que los años infantiles son muy importantes para explicar los patrones de comportamiento adulto.

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