Opioides no superan a antiinflamatorios en alivio de dolor crónico

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Por Lisa Rapaport


NUEVA YORK, EE.UU./ REUTERS HEALTH.--El paracetamol, el ibuprofeno y otros antiinflamatorios no esteroides (AINE) son mejores que los opioides para aliviar la intensidad del dolor crónico de espalda, rodillas o cadera, según sugiere un estudio realizado en Estados Unidos.


Y los opioides tampoco superan a los AINE a la hora de reducir la magnitud del dolor que interfiere en las actividades diarias, como caminar, trabajar, dormir o disfrutar de la vida, según publica el equipo en JAMA.


"Los opioides son más peligrosos que otras opciones terapéuticas porque en los pacientes elevan el riesgo de muerte accidental y adicción", dijo la autora principal, doctora Erin Krebs, del Sistema de Salud de Asuntos del Veterano (VA, por su nombre en inglés) de Mineápolis y de la University of Minnesota.


"El estudio demuestra que ese riesgo extra no llega con beneficios", agregó.


En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que las muertes asociadas con el consumo de opioides, incluida la heroína y fármacos de venta bajo receta como oxicodona, hidrocodona y metadona se cuadruplicaron desde 1999. Hoy, más de seis de cada 10 muertes por sobredosis son por consumo de opioides.


Al azar, a 240 pacientes que consultaron por dolor en clínicas de atención primaria de VA se les indicaron opioides o analgésicos alternativos, como paracetamol o ibuprofeno, durante un año. Tenían 58 años, en promedio, y la mayoría era hombre. El 65 por ciento tenía dolor de espalda y el resto, de rodilla o cadera por osteoartritis.


El grupo tratado con opioides comenzó con morfina de acción rápida, una combinación de hidrocodona y acetaminofeno u oxicodona de liberación inmediata. Si eso no daba resultado, se les indicaba morfina u oxicodona de acción prolongada y, luego, los médicos intentaban con los parches de fentanilo.


El grupo en el que no se utilizaron opioides, los pacientes primero tomaron paracetamol (acetaminofeno) y un AINE. Si eso no era suficiente, los médicos avanzaban con opciones como el fármaco para aliviar el dolor nervioso gabapentina (Neurontin) y analgésicos de uso tópico, como lidocaína, seguidos del producto para tratar el dolor nervioso pregabalina (Lyrica) y tramadol, que es un opiáceo.


Los participantes calificaron la interferencia del dolor en sus vidas al inicio del estudio y a los 12 meses. Ambos grupos mejoraron en el año de acuerdo con una escala de 10 puntos (a mayor valor, menos mejoría).


Con los opioides, el puntaje bajó de 5,4 a 3,4 en un año. Con los otros fármacos, lo hizo de 5,5 a 3,3.


En una escala similar de intensidad del dolor (a mayor valor, síntomas más graves), los resultados demostraron que los fármacos no opioides fueron levemente superiores en este campo. En ambos grupos, la intensidad basal del dolor era de 5,4 puntos y se redujo a 4 con los opioides y a 3,5 con los otros fármacos.


A pesar de algunas limitaciones del diseño del estudio, los resultados aportan nueva evidencia de que los opioides no justifican el riesgo de adicción durante el tratamiento del dolor crónico, según opinó Marissa Seamans, de la Escuela Bloomberg de Salud Pública Johns Hopkins, Baltimore, quien no participó del estudio.



FUENTE: JAMA, online 6 de marzo del 2018

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