El diagnóstico oncológico a menudo se demora en los jóvenes

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Por Shereen Lehman


NUEVA YORK, EE.UU./ REUTERS HEALTH.—Los adolescentes y los jóvenes sufrirían prolongadas demoras entre la aparición de los síntomas de un cáncer y su diagnóstico, de acuerdo con datos de Reino Unido.


"Identificamos subgrupos de alto riesgo, con intervalos prolongados desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico, una etapa en la que los exámenes y las intervenciones para lograr un diagnóstico temprano deberían maximizarse para su efectividad", publica un equipo en The Lancet Child & Adolescent Health.


El equipo de la doctora Lorna A. Fern, de la División de Oncología de los Hospitales del University College de Londres, hizo un análisis transversal de la cohorte BRIGHTLIGHT. Incluyó adolescentes y jóvenes de entre 12 y 24 años a 6 meses del diagnóstico de un cáncer primario en 96 hospitales del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra, entre julio del 2012 y abril del 2015.


Ochocientos treinta de 1114 participantes participaron de una entrevista: el 27 por ciento de los 748 con información clínica completa había esperado más de un mes para la consulta con un médico generalista (MG) o había consultado en un departamento de ER. De los 701 que, en total, habían consultado a un MG, 242 (35 por ciento) hizo tres o más consultas antes de que los derivaran a un especialista.


El intervalo promedio entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico en los 803 pacientes entrevistados fue de 62 días. Las mujeres eran significativamente más propensas que los varones a tener que hacer tres o más consultas previas a la derivación y a esperar 24 días más, en promedio, entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico.


Los pacientes con linfoma o tumores óseos eran los más propensos a hacer tres o más consultas previas a la derivación, mientras que aquellos con melanoma eran los que más rápido llegaban al especialista.


Cuando el motivo de derivación era el diagnóstico de un linfoma, el intervalo aumentaba unos 51 días en los pacientes con tumores óseos y disminuía 33 días en los pacientes con leucemia.


El doctor Joy M. Fulbright, profesor asociado de pediatría de la Facultad de Medicina de University of Missouri, Kansas, y director del Programa de Adolescentes y Jóvenes del Hospital de Niños Mercy, Kansas, y que no participó del estudio, opinó que “destaca la importancia de considerar distinto al cáncer cuando un paciente adolescente o joven consulta con síntomas persistentes, no coinciden con el patrón habitual o cuesta diagnosticar la causa. Los médicos deberían iniciar un monitoreo y seguir buscando una respuesta en esos casos."


Fern no hizo comentarios sobre el estudio.


FUENTE: The Lancet Child & Adolescent Health, online 29 de enero del 2018.

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